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German González-Flores El Comercio de Colorado
Hoy, quiero aprovechar estas líneas para agradecer a todos aquellos, que de alguna manera han confiado en un servidor, ya sea para escribir una historia, misma que quizás para quien nos dio la oportunidad de compartirla con nuestros lectores, le haya marcado una parte de su vida; o porque simplemente su experiencia pueda servir para otros, en fin, pueden ser muchos los motivos, pero creyeron en nuestra profesión y medio -principalmente-, para que saliera publicada. Eso merece un agradecimiento de nuestra parte. De mi parte.
Quiero ser sincero y hoy podría estar escribiendo o mejor dicho, dejando escapar ese lado humano de mi profesión, pero lo que hago, es por pasión, porque mi profesión ha sido más que un medio para ganarme la vida, para mostrar un rostro de nuestra comunidad, de sus éxitos y sufrimientos, injusticias o equivocaciones e inclusive, ha sido hasta un medio para escudarme de mis situaciones difíciles que he enfrentado de manera personal, por eso también aprovecho estas líneas para agradecer al Creador por permitirme estar hoy aquí, y seguir escribiendo como una pluma que se desliza, no importando a donde la lleve el viento, como ya alguna vez y durante más de dos años me llevó a escribir “un libro personal”, de Gary Fuestas… como esa pluma que se desliza…
Pero hoy, que estamos a una edición más de escribir nuestra última columna del 2011, no quiero dejar pasar el dar el agradecimiento por todas esas historias, en donde quizás usted que me pueda estar leyendo ahora, formó parte de una de ellas: Gracias. Sin su colaboración, nuestra página que sirvió para darle cobijo a su historia, no se hubiera logrado cumplir con su cometido.
Curiosamente en este mes de diciembre, como que sus festividades nos hacen “cimbrar” de una manera especial, nos envuelve y nos recorre en nuestro interior un sentimiento especial, del cual nos puede llevar a una reflexión, quizás de mejorar algunas otras cosas o darnos cuenta de aquellas situaciones que no nos gustaron y que no se quisieran repetir. Esa es la magia de Diciembre, del festejo a la Virgen de Guadalupe, de que la Navidad nos lleve a un momento sublime y nos haga pasar un momento especial que solo en esta fecha del calendario se logra vivir de esta manera, ya sea en familia, con los amigos o solos.
Ya después habrá la oportunidad
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