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DISCURSO DE LA UNIÓN | El mandatario de Estados Unidos, Barack Obama (abajo), recibe el aplauso de su vicepresidente, Joe Biden (i), y el presidente de la Cámara, John Boehner.
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DISCURSO DE LA UNIÓN | El mandatario de Estados Unidos, Barack Obama (abajo), recibe el aplauso de su vicepresidente, Joe Biden (i), y el presidente de la Cámara, John Boehner.
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Washington/Agencia EFE El Comercio de Colorado
El presidente de EE.UU., Barack Obama, presentó en su discurso sobre el Estado de la Unión un plan "para construir una economía que dure", que tendrá entre sus pilares una subida de impuestos a los más acomodados y nuevas medidas en el sector energético.
En su alocución ante ambas Cámaras del Congreso, Obama planteó "un país que lidera al mundo en la educación de su pueblo, que atrae una nueva generación de manufacturas de alta tecnología...un futuro en el que controlamos nuestra propia energía... una economía hecha para durar, donde se recompensa el trabajo duro y se premia la responsabilidad".
El plan busca promover la innovación manufacturera y la creación de empleo en estos sectores en territorio estadounidense, alentar el crecimiento del sector de las energías limpias y la independencia energética y fomentar la educación.
Pero también considera que todos los estadounidenses deben comportarse bajo las mismas reglas y recibir oportunidades, y por ello propone una reforma del sistema fiscal de modo que los más pudientes aumenten su contribución al erario público: aquellos que ingresen más de un millón de dólares deben contribuir al menos el 30 por ciento de sus ingresos. "Debemos dejar de subsidiar a los millonarios", sostuvo Obama en su discurso.
Para subrayar este mensaje, reclutó a la secretaria del multimillonario Warren Buffett, Debbie Bosanek, una de las invitadas a presenciar la alocución desde el balcón de la primera dama. Buffett hizo famosa a su secretaria al defender el año pasado que los ricos pagaran más impuestos, al poner de relieve que las reglas fiscales en EE.UU. son tales que, proporcionalmente, su secretaria paga mucho más al erario público que él. Esa propuesta ha pasado a conocerse como "la regla Buffett".
La cuestión ha cobrado nueva actualidad ante la polémica en torno a la declaración de impuestos del principal precandidato presidencial republicano, Mitt Romney, quien hoy hizo públicas sus cuentas de los dos últimos ejercicios fiscales y revela que obtuvo en total unos ingresos de 42 millones de dólares y pagó en torno al 14 por ciento en impuestos. Ello es posible porque en EE.UU. las ganancias del capital, que representan típicamente la mayor parte de los ingresos de los más ricos, están gravadas en torno al 15 por ciento, mientras que los salarios, el principal ingreso de un trabajador, pueden llegar a cotizar hasta el 35 por ciento.
En su discurso, Obama afirmó que ofrecer igualdad de
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